Lindos gatos
LOS GATOS
El gato o gato doméstico (Felis silvestris catus) y coloquialmente llamado minino michino micho mizo miz morrongo] o morroño es una subespecie de mamífero carnívoro de la familia Felidae. El gato está en convivencia cercana al ser humano desde hace unos 9500 años periodo superior al estimado anteriormente, que oscilaba entre 3500 y 8000 años.
En las lenguas romances los nombres actuales más generalizados derivan del latín vulgar catus, palabra que aludía especialmente a los gatos salvajes en contraposición a los gatos domésticos que, en latín, eran llamados felis.
Hay docenas de razas, algunas sin pelo o incluso sin cola, como resultado de mutaciones genéticas y años de selección artificial, y existen en una amplia variedad de colores. Son depredadores por naturaleza, siendo sus presas potenciales más de cien especies diferentes de animales. Son capaces de asimilar algunos conceptos, y ciertos ejemplares han sido entrenados para manipular mecanismos simples.
Se comunican principalmente a través del maullido; también con gemidos, gruñidos y con diferentes vocalizaciones además del lenguaje corporal.
Se creía que el gato salvaje africano (Felis silvestris lybica) era su ancestro más inmediato] pero evidencias genéticas recientes señalan que los gatos domésticos actuales comparten una procedencia directa con los gatos salvajes de Oriente Medio.
Sin embargo, al tratarse de una subespecie puede intercambiar —y de hecho lo hace— material genético con otras subespecies de Felis silvestris. Se ha detectado hibridación con el gato montés europeo.[13] Esta hibridación masiva se considera la principal amenaza para la conservación de las variantes salvajes. Está incluido en la lista 100 de las especies exóticas invasoras más dañinas del mundo[14] de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.
También, de forma excepcional, se han obtenido híbridos fértiles con gatos salvajes fuera de la especie F. silvestris; en la década de 1960, la criadora Jean Mill comenzó un programa de cría cruzando gatos domésticos con un ejemplar hembra de Prionailurus bengalensis y obtuvo tras diversos cruces la actual raza de gato bengalí.[15]
El gato junto con el perro son las mascotas o animales de compañía más populares del mundo.
Se observa un efecto relativamente modesto de la domesticación en el genoma del gato basado en su reciente divergencia con los gatos monteses, la mezcla continua entre gatos domésticos y monteses, y las escasas diferencias morfológicas, siendo excepciones, las diferencias de comportamiento de los gatos monteses en relación con la docilidad, la gracilidad y la pigmentación. El efecto de la domesticación del gato parece ser modesto en comparación con otros mamíferos, debido principalmente a:
Algunos de los genes afectados son:
Es un animal instintivamente cazador. Los gatos en libertad viven de forma semisalvaje y cazan ratones y ratas, entre otras especies, que de otra forma comerían importantes cantidades de grano. Los domésticos capturan insectos, ratones y pequeños pájaros instintivamente, aunque generalmente no los consumen. Incluso, las presas pueden ser utilizadas como obsequio para el dueño.
Son preferidos por sus hábitos de limpieza, por su bajo nivel de atención y cuidados requeridos para su manutención, se trata de animales muy independientes en relación a su dueño.
Los ancestros directos de los gatos domésticos habrían abandonado gradualmente la vida silvestre para convivir con la especie humana atraídos por los roedores que parasitaban a las comunidades humanas. Actualmente los gatos domésticos se encuentran agrupados en diversos clades (o grupos genéticos), encontrándose en el rastreo del ADN mitocondrial cinco hembras ancestrales para todas las subespecies gatunas; los mismos rastreos genéticos señalan una procedencia directa de los gatos domésticos actuales con los gatos salvajes del Medio Oriente, no encontrándose la misma proximidad ni con los gatos salvajes africanos (Felis silvestris lybica), ni con los gatos salvajes europeos (Felis silvestris silvestris).
Las evidencias arqueológicas indicarían que uno de los primeros lugares de domesticación de los gatos fue la isla de Chipre hace unos 9.500 años y que poco tiempo después estos felinos eran comunes entre las culturas de la Creciente fértil. Luego, hace quizás unos 3.500 años, y probablemente a través de comerciantes fenicios, el gato fue introducido en Europa continental desde el Antiguo Egipto.
No se sabe exactamente cuál fue la primera cultura en domesticarlos, aunque siempre se ha asociado su domesticación a los egipcios, los asirios o alguna cultura predecesora a partir del gato salvaje africano.[12] Se han descubierto restos de domesticación de Felis. silvestris en Chipre que datan de hace 9500 años. Se cree que los egipcios empezaron a domesticarlos en torno al año 4000 a. C. para mantener a las ratas y ratones fuera de sus graneros. Para los egipcios eran animales sagrados y, como tales, el castigo por matar a uno de estos era la muerte. La diosa Bastet era representada con cabeza de gato. Cuando uno moría, a veces se le momificaba y la familia a la que pertenecía se afeitaba las cejas.
Sin embargo, durante la Edad Media, se pensaba que eran familiares de las brujas. A veces se los quemaba vivos o se los tiraba desde la cumbre de edificios altos durante las festividades. En el mundo occidental es común la creencia de asociar al gato negro con la mala suerte (aunque hay excepciones, por ejemplo, en el Reino Unido). Para las personas supersticiosas, que se cruce un gato negro de forma súbita, es augurio de infortunos. De hecho, se dio el caso de culpar a los gatos de transmitir la peste bubónica, con lo que fueron exterminados en masa en pueblos y ciudades, contribuyendo a que se multiplicara la población de ratas, auténticos propagadores de la plaga.
Pero en los tiempos actuales la Iglesia católica ha declarado también como santos patrones de los gatos a san Antonio Abad, san Francisco de Asís y san Martín de Porres incluyendo a este felino con los demás animales domésticos, similar a los antiguos egipcios sin importar la raza y el color.
Es uno de los doce animales del ciclo de 12 años del zodíaco vietnamita, relacionado con el calendario chino (en este último, el signo zodiacal es el conejo o también gato).
En el Tíbet se los considera desde tiempos inmemoriales guardianes de reliquias y templos posiblemente por la robustez ostensible e inteligencia atribuidas a la variante siamesa que allí en la cima del mundo, se desarrolla. Animal sagrado, venerado y a veces mimado excesivamente, en el seno del budismo tibetano se le considera acompañante en el tránsito obituario, y, en los sueños lúcidos, el subconsciente del que sueña (o viaja) es representado por un gato gigante, obeso, mudo y bonachón.
No se sabe exactamente cuál fue la primera cultura en domesticarlos, aunque siempre se ha asociado su domesticación a los egipcios, los asirios o alguna cultura predecesora a partir del gato salvaje africano.[12] Se han descubierto restos de domesticación de Felis. silvestris en Chipre que datan de hace 9500 años. Se cree que los egipcios empezaron a domesticarlos en torno al año 4000 a. C. para mantener a las ratas y ratones fuera de sus graneros. Para los egipcios eran animales sagrados y, como tales, el castigo por matar a uno de estos era la muerte. La diosa Bastet era representada con cabeza de gato. Cuando uno moría, a veces se le momificaba y la familia a la que pertenecía se afeitaba las cejas.
Sin embargo, durante la Edad Media, se pensaba que eran familiares de las brujas. A veces se los quemaba vivos o se los tiraba desde la cumbre de edificios altos durante las festividades. En el mundo occidental es común la creencia de asociar al gato negro con la mala suerte (aunque hay excepciones, por ejemplo, en el Reino Unido). Para las personas supersticiosas, que se cruce un gato negro de forma súbita, es augurio de infortunos. De hecho, se dio el caso de culpar a los gatos de transmitir la peste bubónica, con lo que fueron exterminados en masa en pueblos y ciudades, contribuyendo a que se multiplicara la población de ratas, auténticos propagadores de la plaga.
Pero en los tiempos actuales la Iglesia católica ha declarado también como santos patrones de los gatos a san Antonio Abad, san Francisco de Asís y san Martín de Porres incluyendo a este felino con los demás animales domésticos, similar a los antiguos egipcios sin importar la raza y el color.
Es uno de los doce animales del ciclo de 12 años del zodíaco vietnamita, relacionado con el calendario chino (en este último, el signo zodiacal es el conejo o también gato).
En el Tíbet se los considera desde tiempos inmemoriales guardianes de reliquias y templos posiblemente por la robustez ostensible e inteligencia atribuidas a la variante siamesa que allí en la cima del mundo, se desarrolla. Animal sagrado, venerado y a veces mimado excesivamente, en el seno del budismo tibetano se le considera acompañante en el tránsito obituario, y, en los sueños lúcidos, el subconsciente del que sueña (o viaja) es representado por un gato gigante, obeso, mudo y bonachón.
Al contrario de lo que se suele suponer, en estado salvaje el gato es un animal muy social, que llega a establecer colonias más o menos jerarquizadas. Es un animal cazador y los machos marcan el territorio orinando.
Pueden sufrir enfermedades psicológicas tales como el estrés. Al igual que un humano estresado, tenderá a desarrollar un comportamiento neurótico.
Su vejez no es gradual, como la humana, sino abrupta[cita requerida]. Dura aproximadamente un año y desemboca en la muerte. Un ejemplar viejo desarrolla cataratas y se vuelve más lento. También pierde el olfato. Generalmente duerme todo el día, sin desarrollar ninguna otra actividad, muestra de su extremo cansancio.

A que son todo un mundo , la mayoría de estos comportamientos los experimentarás en tus propias carnes y otros tantos puede que no los hagan aunque en su gran mayoría, son comportamientos muy comunes. Si tu gato tiene otras conductas curiosas propias de la especie no dudes en dárnoslo a conocer. Esperamos que te haya servido de ayuda y que puedas aclarar algunas dudas que puedan surgir sobre estos misteriosos animales.
El gato o gato doméstico (Felis silvestris catus) y coloquialmente llamado minino michino micho mizo miz morrongo] o morroño es una subespecie de mamífero carnívoro de la familia Felidae. El gato está en convivencia cercana al ser humano desde hace unos 9500 años periodo superior al estimado anteriormente, que oscilaba entre 3500 y 8000 años.
En las lenguas romances los nombres actuales más generalizados derivan del latín vulgar catus, palabra que aludía especialmente a los gatos salvajes en contraposición a los gatos domésticos que, en latín, eran llamados felis.
Hay docenas de razas, algunas sin pelo o incluso sin cola, como resultado de mutaciones genéticas y años de selección artificial, y existen en una amplia variedad de colores. Son depredadores por naturaleza, siendo sus presas potenciales más de cien especies diferentes de animales. Son capaces de asimilar algunos conceptos, y ciertos ejemplares han sido entrenados para manipular mecanismos simples.
Se comunican principalmente a través del maullido; también con gemidos, gruñidos y con diferentes vocalizaciones además del lenguaje corporal.
Se creía que el gato salvaje africano (Felis silvestris lybica) era su ancestro más inmediato] pero evidencias genéticas recientes señalan que los gatos domésticos actuales comparten una procedencia directa con los gatos salvajes de Oriente Medio.
Sin embargo, al tratarse de una subespecie puede intercambiar —y de hecho lo hace— material genético con otras subespecies de Felis silvestris. Se ha detectado hibridación con el gato montés europeo.[13] Esta hibridación masiva se considera la principal amenaza para la conservación de las variantes salvajes. Está incluido en la lista 100 de las especies exóticas invasoras más dañinas del mundo[14] de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.
También, de forma excepcional, se han obtenido híbridos fértiles con gatos salvajes fuera de la especie F. silvestris; en la década de 1960, la criadora Jean Mill comenzó un programa de cría cruzando gatos domésticos con un ejemplar hembra de Prionailurus bengalensis y obtuvo tras diversos cruces la actual raza de gato bengalí.[15]
El gato junto con el perro son las mascotas o animales de compañía más populares del mundo.
Domesticación del gato
Como animal de compañía, es una de las mascotas más populares en todo el mundo. Debido a que su domesticación es relativamente reciente, pueden vivir en ambientes silvestres formando pequeñas colonias relacionándose con otros gatos monteses y los seres humanos no controlan el suministro de alimentos o la cría. La asociación del gato con los humanos lo condujo a figurar prominentemente en la mitología y en leyendas de diferentes culturas, incluyendo a las civilizaciones egipcia, japonesa, china y escandinava.Se observa un efecto relativamente modesto de la domesticación en el genoma del gato basado en su reciente divergencia con los gatos monteses, la mezcla continua entre gatos domésticos y monteses, y las escasas diferencias morfológicas, siendo excepciones, las diferencias de comportamiento de los gatos monteses en relación con la docilidad, la gracilidad y la pigmentación. El efecto de la domesticación del gato parece ser modesto en comparación con otros mamíferos, debido principalmente a:
- La historia reciente domesticación del gato.
- La ausencia de una fuerte selección para las características físicas específicas a diferencia de muchos otros mamíferos domésticos criados para comida, pastoreo, caza o seguridad, el gato se ha domesticado principalmente en el período antiguo porque es un depredador que ayudaba a mantener controlados los roedores que comían los granos[cita requerida].
- El aislamiento limitado de las poblaciones silvestres con los gatos domésticos.
Algunos de los genes afectados son:
- Una región putativa del cromosoma A1 hay dos genes, la protocadherina PCDHA1 y el PCDHB4 implicados en el establecimiento y mantenimiento de conexiones neuronales, especificidad sináptica, el sistema de nervios serotoninérgicos del cerebro y el condicionamiento del miedo.
- El gen GRIA1 que codifica para un tipo de receptores de glutamato en el cromosoma A1. Son receptores de los neurotransmisores excitatorios predominantes en el cerebro de los mamíferos y desempeñan un papel importante en la expresión de la potenciación a largo plazo y la formación de la memoria.
- El gen DCC situado en el cromosoma que codifica el receptor de netrina. Este gen muestra una abundante expresión en las neuronas dopaminérgicas. La deficiencia del gen DCC supone una organización del sistema dopaminérgico alterado, que culmina con el deterioro de la memoria, el comportamiento y el efecto estímulo-recompensa. El gen DCC interactúa directamente con la cola del MYO10, un gen crítico para la capacidad migratoria de las células de la cresta neural.
- El gen ARID3B situado en el cromosoma B3 está implicado en la supervivencia neuronal de las células de la cresta neural. El gen ARID3B se induce en el desarrollo de embriones durante la diferenciación de células de la cresta neural para madurar células de los ganglios simpáticos. Otro gen situado en el mismo cromosoma, PLEKHH1, que codifica un dominio homólogo a plekstrina. Se expresa predominantemente en el cerebro humano y cuando se altera, conducen a la enfermedad neurológica y psiquiátrica. El gen PLEKHH1 interactúa con el factor de transcripción MYC, regulador de las células de la cresta neural, para activar la transcripción de genes relacionados con el crecimiento.
Es un animal instintivamente cazador. Los gatos en libertad viven de forma semisalvaje y cazan ratones y ratas, entre otras especies, que de otra forma comerían importantes cantidades de grano. Los domésticos capturan insectos, ratones y pequeños pájaros instintivamente, aunque generalmente no los consumen. Incluso, las presas pueden ser utilizadas como obsequio para el dueño.
Son preferidos por sus hábitos de limpieza, por su bajo nivel de atención y cuidados requeridos para su manutención, se trata de animales muy independientes en relación a su dueño.
Filogénesis
Según un estudio publicado en la revista Nature en junio de 2007[cita requerida], los ancestros de los actuales gatos domésticos comenzaron a separarse de las líneas salvajes hace entre 13 000 a 10 000 años; otro publicado en la revista Science confirmaba este dato, indicando que los gatos domésticos actuales descienden de un grupo de cinco gatas salvajes que se asociaron al hombre en Oriente Medio hace unos 10 000 años.[17]Los ancestros directos de los gatos domésticos habrían abandonado gradualmente la vida silvestre para convivir con la especie humana atraídos por los roedores que parasitaban a las comunidades humanas. Actualmente los gatos domésticos se encuentran agrupados en diversos clades (o grupos genéticos), encontrándose en el rastreo del ADN mitocondrial cinco hembras ancestrales para todas las subespecies gatunas; los mismos rastreos genéticos señalan una procedencia directa de los gatos domésticos actuales con los gatos salvajes del Medio Oriente, no encontrándose la misma proximidad ni con los gatos salvajes africanos (Felis silvestris lybica), ni con los gatos salvajes europeos (Felis silvestris silvestris).
Las evidencias arqueológicas indicarían que uno de los primeros lugares de domesticación de los gatos fue la isla de Chipre hace unos 9.500 años y que poco tiempo después estos felinos eran comunes entre las culturas de la Creciente fértil. Luego, hace quizás unos 3.500 años, y probablemente a través de comerciantes fenicios, el gato fue introducido en Europa continental desde el Antiguo Egipto.
Historia y mitología
Sin embargo, durante la Edad Media, se pensaba que eran familiares de las brujas. A veces se los quemaba vivos o se los tiraba desde la cumbre de edificios altos durante las festividades. En el mundo occidental es común la creencia de asociar al gato negro con la mala suerte (aunque hay excepciones, por ejemplo, en el Reino Unido). Para las personas supersticiosas, que se cruce un gato negro de forma súbita, es augurio de infortunos. De hecho, se dio el caso de culpar a los gatos de transmitir la peste bubónica, con lo que fueron exterminados en masa en pueblos y ciudades, contribuyendo a que se multiplicara la población de ratas, auténticos propagadores de la plaga.
Pero en los tiempos actuales la Iglesia católica ha declarado también como santos patrones de los gatos a san Antonio Abad, san Francisco de Asís y san Martín de Porres incluyendo a este felino con los demás animales domésticos, similar a los antiguos egipcios sin importar la raza y el color.
Es uno de los doce animales del ciclo de 12 años del zodíaco vietnamita, relacionado con el calendario chino (en este último, el signo zodiacal es el conejo o también gato).
En el Tíbet se los considera desde tiempos inmemoriales guardianes de reliquias y templos posiblemente por la robustez ostensible e inteligencia atribuidas a la variante siamesa que allí en la cima del mundo, se desarrolla. Animal sagrado, venerado y a veces mimado excesivamente, en el seno del budismo tibetano se le considera acompañante en el tránsito obituario, y, en los sueños lúcidos, el subconsciente del que sueña (o viaja) es representado por un gato gigante, obeso, mudo y bonachón.
Historia y mitología
Sin embargo, durante la Edad Media, se pensaba que eran familiares de las brujas. A veces se los quemaba vivos o se los tiraba desde la cumbre de edificios altos durante las festividades. En el mundo occidental es común la creencia de asociar al gato negro con la mala suerte (aunque hay excepciones, por ejemplo, en el Reino Unido). Para las personas supersticiosas, que se cruce un gato negro de forma súbita, es augurio de infortunos. De hecho, se dio el caso de culpar a los gatos de transmitir la peste bubónica, con lo que fueron exterminados en masa en pueblos y ciudades, contribuyendo a que se multiplicara la población de ratas, auténticos propagadores de la plaga.
Pero en los tiempos actuales la Iglesia católica ha declarado también como santos patrones de los gatos a san Antonio Abad, san Francisco de Asís y san Martín de Porres incluyendo a este felino con los demás animales domésticos, similar a los antiguos egipcios sin importar la raza y el color.
Es uno de los doce animales del ciclo de 12 años del zodíaco vietnamita, relacionado con el calendario chino (en este último, el signo zodiacal es el conejo o también gato).
En el Tíbet se los considera desde tiempos inmemoriales guardianes de reliquias y templos posiblemente por la robustez ostensible e inteligencia atribuidas a la variante siamesa que allí en la cima del mundo, se desarrolla. Animal sagrado, venerado y a veces mimado excesivamente, en el seno del budismo tibetano se le considera acompañante en el tránsito obituario, y, en los sueños lúcidos, el subconsciente del que sueña (o viaja) es representado por un gato gigante, obeso, mudo y bonachón.
Características
Sociabilidad, comportamiento, y costumbres
Etológicamente, los gatos ven a los humanos como a un sustituto de sus madres, viviendo una especie de prolongación durante su madurez de la época en la que son cachorros.[24]Al contrario de lo que se suele suponer, en estado salvaje el gato es un animal muy social, que llega a establecer colonias más o menos jerarquizadas. Es un animal cazador y los machos marcan el territorio orinando.
Pueden sufrir enfermedades psicológicas tales como el estrés. Al igual que un humano estresado, tenderá a desarrollar un comportamiento neurótico.
Su vejez no es gradual, como la humana, sino abrupta[cita requerida]. Dura aproximadamente un año y desemboca en la muerte. Un ejemplar viejo desarrolla cataratas y se vuelve más lento. También pierde el olfato. Generalmente duerme todo el día, sin desarrollar ninguna otra actividad, muestra de su extremo cansancio.
Prefieren las alturas
A los gatos les encanta las alturas, así que prepárate para encontrarlo encima de mesas o estanterías. Con un poco de imaginación y un toque de bricolaje puedes crear una divertidas estanterías por las que trepará y verá el mundo desde otra perspectiva.Juegan al escondite
A los gatos les encanta “esconderse” para descansar. No hay gato que pueda resistirse a un cajón abierto o al fondo del armario. Posiblemente esta conducta se deba a la necesidad de sentirse seguros cuando descansan.Son unos dormilones
Pueden llegar a dormir unas 16 horas al día, pero eso si, repartidas durante todo el día en formato siesta.Dejan su aroma
Cuando se rozan contigo o con los muebles, en realidad lo que hacen es impregnar con su olor el entorno para sentirse más seguro.Dulces ronroneos
Los solemos identificar siempre con un buen estímulo, pero debes saber que también pueden ronronear cuando se encuentran enfermos o doloridos.El cuerpo que habla
Cuando se acercan con las orejas hacia delante y con la cola en vertical son colegas, pero si por el contrario, la cola se mueve como un látigo, las orejas las tiene hacia atrás y las pupilas dilatadas, guarda las distancias.Gran pelazo
Pueden pasar horas alisándose el pelo, incluso si vive acompañado con otros de su especie y se llevan bien, podrás verlos alisandose el pelo mutuamente.¿Solitarios o Sociales?
Poseen una conducta social peculiar: pueden vivir junto con animales gregarios o solitarios. La etapa de socialización determinará el grado de tolerancia del gato.El maullido, su señal
No tiene sólo un sentido, pueden maullar para llamar tu atención por ejemplo cuando tiene hambre o cuando está atrapado, sin embargo, los gatos adultos pueden llegar a utilizar un código de comunicación única entre el dueño y él mismo.Las uñas siempre listas
Les encanta afilarlas y marcar con ellas así que procurarán tenerlas en buen estado. Proporcionale un rascador adecuado sino, utilizará el sofá para dejar su huella.Marcaje
Si ves que la cola está levantada y tiembla posiblemente lo que está haciendo es marcar con orina. Los machos sin esterilizar suelen hacerlo a menudo mientras que las hembras lo hacen en época de celo, aunque incluso tanto ellos como ellas tras ser esterilizados pueden llegar a hacerlo debido al estrés.Plantas
Ten cuidado con las plantas de casa, consulta aquellas que sean tóxicas ya que pueden resultar peligrosas para ellos y si quieres que se lo pase pipa con las macetas, cómprale hierba para gatos, verás qué efectos les produce.Jugar cazando
Les encanta jugar, su juego favorito está relacionado con la caza: perseguir una pelota, atrapar un cordel, sacar un juguete de debajo del sofá, golpear con las patas traseras un peluche y…, sobre todo cuando hay pocas ocasiones de juego, acechar y perseguir la primera persona que pasa delante de su escondite.Activos
En la naturaleza, estos animales son más activos al crepúsculo. En casa pueden adaptarse a los horarios de la familia, pero en algunos casos son más activos a primera hora del día y cuando empieza a oscurecer, al contrario que muchos humanos.Limpios con sus cosas
Los verás enterrando sus deposiciones con el sustrato muy limpiamente en su bandeja, pero… ¡cuidado!, la tierra de las macetas puede ser un lugar tremendamente apetecible para hacer sus cositas.La vida amasando
Lo hacían con su madre cuando estaban siendo amamantados y siguen haciéndolo cuando son adultos. Normalmente utilizan superficies blandas y alguna que otra vez tu cuerpo. Es una experiencia genial.Tranquilos y seguros
Son animales que buscan tranquilidad cuando comen, cuando hacen sus necesidades o cuando intentan descansar. Será mejor que optes por lugares tranquilos para dejar su comedero o su camita.Sonidos que le gustan
El ruido de las bolsas de plástico o del papel les llama la atención! ¿Les recordará el sonido de un ratón que se mueve entre la vegetación? ¿Les despertará el instinto cazador? Sea lo que fuera, muchos juguetes incorporan materiales que producen este “interesante” crujido.Pero mira cómo beben
Los verás beber del plato de la maceta, del lavabo o de un grifo abierto, puede que no beban del bebedero que le has preparado si está muy cerca de la comida o de la gatera.A que son todo un mundo , la mayoría de estos comportamientos los experimentarás en tus propias carnes y otros tantos puede que no los hagan aunque en su gran mayoría, son comportamientos muy comunes. Si tu gato tiene otras conductas curiosas propias de la especie no dudes en dárnoslo a conocer. Esperamos que te haya servido de ayuda y que puedas aclarar algunas dudas que puedan surgir sobre estos misteriosos animales.
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